Los industriales empiezan a conseguir en las provincias algunas respuestas que el gobierno nacional todavía no parece dispuesto a dar. Esta semana, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, anunció su decisión de eliminar el Impuesto a los Ingresos Brutos para las actividades fabriles de la provincia, uno de los reclamos históricos del sector manufacturero.
La eliminación de Ingresos Brutos es un histórico reclamo de los empresarios del sector manufacturero a las provincias: el tributo es, en rigor, un gravamen a la facturación, de manera que cuando en una actividad productiva la cadena de valor es más larga, el impacto tiende a ser devastador sobre el precio.
Este jueves estuvo en Catamarca el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini. Fue recibido por Jalil en el Centro de Arte y Tecnología Aplicada de Catamarca, donde le transmitió la novedad.
"El mandatario confirmó que Catamarca avanzará con la eliminación del impuesto a los Ingresos Brutos para la actividad industrial, una medida que busca reducir la presión tributaria sobre el sector", informó la gobernación.
Sería la primera provincia en adoptar una medida de ese tipo. Actualmente hay jurisdicciones que no cobran Ingresos Brutos a algunas empresas que estén bajo el paraguas de leyes de promoción. Es el caso de San Luis, La Rioja, Catamarca, San Juan, Córdoba y Neuquén.
Recientemente, la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) elevó al gobierno local una propuesta para eliminar el impuesto en ese territorio a pequeñas y medianas empresas que facturen hasta $3.200 millones anuales. La iniciativa ya está en el escritorio del ministro de Producción, Augusto Costa, según informó el presidente de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), Alejandro Gentile.
“Si el gobernador tiene realmente sentido industrialista, esta es una buena oportunidad para demostrarlo”, explicó Gentile.
La pérdida de recursos, en caso de que avance la medida, sería equivalente al 1,4% de la recaudación de la provincia, según estimaciones de la UIPBA. El presidente de la entidad advirtió que en Córdoba y Santa Fe, otras dos provincias industriales que cuentan con alícuotas menores de Ingresos Brutos, el impacto en cierre de empresas este año fue menor que en Buenos Aires. Desde el gobierno de Axel Kicillof ya dijeron que no se va a avanzar en ese sentido.
El peronismo y el IVA Dual
El diputado nacional por Entre Ríos Guillermo Michel presentó una propuesta de reforma fiscal con el objetivo de formalizar a unas 500.000 micropymes, reducir el costo tributario del empleo y quitarle regresividad al consumo.
“El único camino no debe ser aumentar impuestos, es necesario simplificar el sistema y formalizar la economía”, señaló Michel, al recordar que el gobierno de Javier Milei tiene que presentar un proyecto de reforma tributaria antes de fin de año, en el marco del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El legislador propone reemplazar el impuesto a los Ingresos Brutos que cobran las provincias por un IVA Dual porque "es un impuesto que genera efectos económicos distorsivos" debido a que "se va acumulando en todas las etapas" de la cadena productiva y comercial.
El proyecto propone reemplazar Ingresos Brutos por "una alícuota de IVA". Según indicó el legislador, los primeros países que lo implementaron fueron India, Canadá y Brasil.
En Brasil están en etapa de transición hasta 2033. Ahora se cobra un "IVA Dual", cuyos componentes son el impuesto nacional por un lado y un estadual y municipal, por otro. Mientras dura la transición, el estado brasileño, equivalente a una provincia argentina, sigue cobrando su propio impuesto.
En Argentina es un debate espinoso, difícil de dar, porque Ingresos Brutos es la principal fuente de recaudación propia en las provincias. La idea de reemplazarlo por un impuesto de efecto neutro como el IVA choca con el problema de que solo en algunas provincias de economías muy grandes podría funcionar. En las más chicas, la coparticipación es fundamental. El impuesto que lo reemplace debería tener alícuotas estrafalarias, de hasta el 70%.
Algunos tributaristas proponen, en cambio, reemplazarlo por un impuesto a la última venta, que se cobraría solo en el final de la cadena por el consumidor final.
Sin respuestas a nivel nacional
El pasado martes, el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, recibió a Rappallini y parte del Comité Ejecutivo de la UIA en el Palacio de Hacienda. Empresarios consultados por Ámbito Financiero dijeron que se trató de una reunión "decepcionante". Volvieron a dejar un documento de 38 puntos que pide, entre otros puntos, la reducción de la presión tributaria para el sector y el fin de embargos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).