El peronismo y la oposición díscola fracasaron este jueves en su intento de voltear el DNU 70/2023, el megadecreto que Javier Milei firmó a poco de asumir y que marcó el inicio de un amplio proceso de desregulación de la economía, al caerse la sesión convocada en Diputados por falta de quórum. Sin embargo, el fallido debate deja a la Casa Rosada en alerta.
En rigor, Unión por la Patria junto a la izquierda, la Coalición Cívica, Encuentro Federal, sectores de Provincias Unidas y Elijo Catamarca, juntaron 121 diputados, quedando a 8 de habilitar el debate en el recinto. Pero el dato es que al peronismo le faltaron 2 diputados y el oficialismo no termina de conseguir el apoyo de los gobernadores aliados para rubricar el decreto presidencial que ya fue rechazado por el Senado.
La inclusión de la prórroga de la Emergencia en Discapacidad como también proyectos para aliviar el endeudamiento de las familias, temas que el oficialismo ya agendó en el temario de la sesión que pidió para el 21 de octubre, no llegó a convencer a los provinciales que estaban en duda.
El Gobierno llegó tranquilo a este debate porque había desactivado la movida con el apoyo de los gobernadores aliados, que terminaron siendo clave para evitar que se caiga el DNU/70, al igual que el PRO y la UCR. No obstante, Martín Menem bajó toda la tropa libertaria para esperar la caída de la sesión en la zona del hemiciclo. Incluso hubo un momento de tensión cuando la oficialista Karen Reichardt festejaba con una sonrisa detrás de las cortinas el nuevo fracaso de la oposición.
Dentro de las propias filas opositoras había escaso optimismo desde antes de la sesión. Y una vez más, el peronismo se quedó cortó con el quórum e incluso tuvo dos bajas. Se trata del fueguino Pablo Tita, ex jefe de Gabinete del gobernador Gustavo Melella, quien quedó atrapado por el Gobierno a raíz de la crisis social y económica que afecta a la provincia. La otra diputada que pegó el faltazo fue Estela Mary Neder de Santiago del Estero.
El papel de los gobernadores para sostener el DNU de Milei
Una de las curiosidades que dejó la fallida sesión fue que la jujeña María Inés Zigarán, quien firmó el pedido de sesión tampoco asistió este jueves, al igual que su compañero de bloque Jorge Rizzotti. Ambos diputados de Provincias Unidas que responden al gobernador Carlos Sadir, quien viene zigzagueando en su relación con la Casa Rosada.
Tampoco asistieron los tres representantes de Tucumán del gobernador Osvaldo Jaldo, ni los dos diputados por San Juan, que responden a Marcelo Orrego. A ellos se sumaron la neuquina Karina Maureira, pupila de Rolando Figueroa; y el santacruceño José Luis Garrido, quien juega en tándem con Claudio Vidal.
Hasta el santafesino Maximiliano Pullaro terminó jugando para sostener el DNU/70 porque tanto Gisela Scaglia como José Núñez, ambos alineados a su gestión tampoco apoyaron el quórum. El chubutense Carlos Ávila, que coordina con el gobernador Ignacio "Nacho" Torres, tampoco bajo al recinto.
El frente Provincias Unidas, que se presentaba como alternativa, dividió los votos y puso 10 diputados a favor de la derogación y 8 por la continuidad del DNU/70. Sólo cordobés Martín Llaryora aportó 5 de los 6 diputados de su escudería.
El salteño Gustavo Sáenz, enfrentado con el kirchnerismo, mandó un mensaje a la Casa Rosada al bajar a dos de sus tres diputados. Faltó Yolanda Vega, con certificado médico, pero Pablo Outes y Bernardo Biella se sentaron en sus bancas. El primero de los salteños se lo vio nervioso, haciendo llamados y amagando con levantarse y sentarse para garantizar el quórum.
Tras caer la sesión, Menem habilitó el debate en minoría y en ese escenario, Germán Martínez, jefe del bloque peronista, cuestionó "el tiempismo" de la Corte Suprema por tardar dos años y medio para definir su posicionamiento sobre el DNU/70 y "en 40 días pone presa a la ex presidenta y jefa de la oposición", en referencia a Cristina Kirchner.
Mientras que el radical Pablo Juliano cargó no sólo contra el oficialismo sino también contra los aliados a los que calificó de "ostra política que está pegada alrededor" de La Libertad Avanza. "Son los que hacen el laburo sucio y asqueroso de sostener una agenda que no le habla al argentino de a pie", remató.
El fallo de la Corte y el DNU/70
Lo cierto es que el decreto presidencial volvió a centro del debate tras el fallo de la Corte Suprema que repuso la Ley de Tierras al suspender los efectos del artículo 154 del DNU 70, a partir de un reclamo de una ONG ambientalista, bajó las expectativas dentro de la oposición. A eso se sumaron los cambios agregados en la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que restituye la Ley de Tierras aprobada en 2011, durante el Gobierno de Cristina Kirchner, terminaron por sepultar las expectativas.
Incluso, en la reunión de comisión de este miércoles en la que se dictaminó el proyecto de propiedad privada, con un cambio llevado por el radicalismo, la oposición díscola cargó contra el oficialismo y la acusó de aceptar modificaciones a la norma aprobada por el Senado con la intención de bajar la sesión de la oposición.
El objetivo de la sesión era derogar el DNU 70/2023, que el Senado ya rechazó el 14 de marzo de 2024 y que Diputados puede voltear por mayoría simple de los presentes, ya que la opción sigue abierta porque el oficialismo aún no pudo ratificar el decreto de Milei en el recinto de la Cámara baja.