Estados Unidos: robaron u$s 250 millones que eran para alimentar a niños

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos detectó "el fraude más grande" perpetrado con fondos federales durante la pandemia. Hay 47 personas imputadas.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció esta semana que se descubrió «el fraude más grande (cometido) con fondos de ayuda por la pandemia hasta la fecha». Hay 47 personas imputadas por el supuesto desvío de u$s 250 millones de dólares de una ONG en Minnesota dedicada a alimentar niños.

El procurador general de los Estados Unidos, Merrick B. Garland, informó en una conferencia de prensa que los imputados «hicieron un gran esfuerzo para explotar un programa destinado a alimentar a niños en situación vulnerable en Minnesota en medio de la pandemia de Covid-19» y que «redirigieron de manera fraudulenta millones de dólares designados al programa» para su beneficio.

Ahora están imputados por conspiración, fraude, lavado de dinero y sobornos en seis causas diferentes.

El fiscal federal del distrito de Minnesota, Andrew M. Luger, describió la organización como «un plan descarado de proporciones pasmosas» porque los acusados se aprovecharon de un programa para garantizar comidas gratuitas a los niños durante la pandemia.

«En vez priorizaron su propia codicia al robar más de u$s 250 millones en fondos federales para comprar autos de lujo, casas, joyas y propiedades de esparcimiento en una playa en el extranjero«, agregó Luger.

Siguiendo el programa federal de Nutrición para los Niños, que en Minnesota es gestionado por el Departamento de Educación con dinero del Tesoro de los Estados Unidos, los imputados debían usar esos fondos para reembolsar el costo de la comida de los menores y cobraban hasta un 15% del monto total en calidad de compensación por su trabajo.

Pero durante la pandemia de Covid-19 el Departamento de Agricultura relajó algunos de los requisitos para que más organizaciones se encargaran de los comedores populares, y en el caso de Feeding Our Future se estableció un esquema de lavado de activos que prendió las alarmas de las autoridades.

La titular de la organización es Aimee Bock, quien en última instancia supervisaba el funcionamiento de 250 comedores populares bajo el control de Feeding Our Future.

Feeding Our Future pasó de recibir y gestionar u$s 3,4 millones en 2019 a percibir casi u$s 200 millones en 2021. El staff empezó a presentar documentación falsa, a sobrerepresentar la cantidad de niños que comían en sus instalaciones y a pedir los fondos acorde a esa supuesta demanda.

En vez, los acusados compraron viviendas y locales comerciales en Ohio, Kentucky y Minnesota, y propiedades de recreo en Turquía y Kenya además pagar con ese dinero de los viajes para llegar a ellas.

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